Se acabó. Llevo en las aulas, ininterrumpidamente, desde septiembre de 1990. Es hora de irse.
Lo que he hecho está, más o menos, recogido aquí, sobre todo en el portfolio.
Nunca me he tomado en serio mi trabajo. Lo único que he pretendido ha sido ofrecerles a mis alumnos cada día algo interesante que aprender. Cada día ha sido el más importante. Lo demás me ha importado una mierda.
Me voy con la pena de no continuar con mis queridos alumnos de 1.º de Bachillerato el próximo curso. Pero entonces no me retiraría nunca.
Fabula acta est.
